Haz del deporte un hábito – Workout Wednesday

¿Qué te parecería si pudieras entrenar regularmente sin cansarte en absoluto? Hoy te mostramos cómo hacerlo y cómo convertir el deporte en un hábito. 

Índice 

  1. ¿Cómo se crean los hábitos?
  2. 7 pasos para combatir el entrenamiento en hábito
  3. Conclusiones

1. ¿Cómo se crean los hábitos?

Con el paso del tiempo, los seres humanos van integrando diferentes hábitos a su vida cotidiana. En la mayoría de los casos ocurre sin que uno se dé ni siquiera cuenta: ir a hacer la compra por el mismo camino, comprar y comer los mismos alimentos… Puede incluso que te despiertes a la misma hora que en los días laborables, aunque sea tu día libre porque tu reloj interno se ha configurado así.

Pero… ¿cuándo se convierte una actividad en hábito? La duración de ese proceso no es siempre la misma. De media se considera que con 60 días es suficiente para integrar completamente un hábito nuevo en la vida cotidiana. Si estás tratando de crear un hábito por primera vez en tu vida, te recomendamos que seas paciente contigo mismo.

2. 7 pasos para convertir el entrenamiento en hábito

Si quieres convertir el entrenamiento en un hábito, necesitarás paciencia y disciplina. Deberás ser estricto contigo, aunque también deberás ser capaz de hacer la vista gorda de vez en cuando. Sigue leyendo para averiguar cómo lograrlo.

1. Visibiliza tus objetivos

Con frecuencia no logramos crear nuevos hábitos simplemente porque se nos olvida. Crea un recuadro para formular tus objetivos o para colgar en él fotos con el peso o la figura que te gustaría obtener.

Cuelga el recuadro en algún lugar en que puedas verlo a diario. Poco importa que lo pongas en un armario, en tu corcho o en la nevera; lo importante es que al verlo cada día puedas recordar los objetivos que te has marcado y lo que debes hacer para llevarlos a cabo.

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2. Planifica tus avances

Planea lo que vas a hacer la próxima semana. Tómate para ello unos minutos el domingo, por ejemplo. Piensa en lo que tienes que hacer y resérvate 3 días para el entrenamiento. Después de un par de sesiones de entrenamiento, notarás cómo se va consolidando el nuevo hábito.

3. Fija tus prioridades

Imagínate que tus amigos te preguntan si quieres salir a cenar en el día que te habías reservado para entrenar. Mantente firme y sigue el plan que te has trazado. Siempre puedes preguntar a tus amigos si pueden esperarte o unirte simplemente más adelante.

También puedes acortar la duración de tu entrenamiento haciendo una sesión de HIIT. De ese modo ganarás tiempo sin perder de vista tus objetivos. 

4. No te exijas demasiado

No te dejes llevar por tu ambición. Dale un respiro a tu cuerpo después de las sesiones de entrenamiento intensas para que tus músculos puedan regenerarse bien. Si quieres mantenerte activo a pesar de ello, sal a correr un rato a velocidad moderada. También puedes aprovechar el día de descanso para mejorar tu movilidad.

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5. No recuperes las sesiones perdidas

Si te has tenido que saltar una sesión de entrenamiento, procura no recuperarla. Si lo haces, tus sesiones de entrenamiento se irán acumulando y el pensamiento recurrente de tener que recuperarlas empezará a estresarte y perderás la motivación. Olvídate de la sesión perdida y cíñete al plan que te has marcado.

6. Búscate un compañero

Si te cuesta generalmente reunir la motivación para hacer deporte, búscate un compañero de entrenamiento. Esto os permitirá motivaros mutuamente para no tirar la toalla durante el entrenamiento.

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7. Condiciónate

Después del entrenamiento, los músculos se quedan agotados y faltos de energía. Al mismo tiempo, se hincharán por el aumento de la presión sanguínea. Mírate en el espejo y observa los cambios que se han producido en tu cuerpo después de la sesión de entrenamiento.

Tu figura estará más definida y en forma. Fíjate en tu porte. ¿Qué aspecto tienen tus brazos, tus hombros, tu abdomen, tu espalda o tus piernas? 

Disfruta de la sensación de satisfacción por el esfuerzo realizado. Interioriza esa sensación y recuérdala cuando te falte la motivación para hacer ejercicio.

3. Conclusiones

  • Para integrar un nuevo hábito en tu vida necesitarás una media de 60 días.
  • Si quieres convertir el entrenamiento en un hábito duradero, necesitarás paciencia y disciplina.
  • Planea tus avances y recuérdate tu nuevo hábito cada día.
  • Condiciónate para integrar tu nuevo hábito más rápidamente.

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