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22 consejos para mejorar tu concentración

Redactor fitness
Dominic es periodista deportivo y entrenador personal, y se encarga de nuestros artículos sobre fitness. Además, produce nuestros planes de entrenamiento gratuitos.

Ya sea en el trabajo, mientras hagas ejercicio o en tu tiempo libre; sin concentración no hay resultados. En el artículo de hoy te explicamos cómo mejorar tu concentración para poder dar el 110 % en todo lo que te propongas.

¿Qué es la concentración?

La concentración es el estado mental que te permite centrarte en cuerpo y alma en una sola actividad, lo que contribuye a que tengas el mejor rendimiento posible tanto física como mentalmente. Cuanto mejor sepas concentrarte, más fácil te resultará combatir los factores de distracción. ¿Has vivido ya una situación en la que te concentras tanto en algo que ya no percibes de lo que ocurre a tu alrededor? Si es así, te habrás concentrado en ese momento al 100 %.

Tu grado de concentración a la hora de trabajar depende en gran medida con tu condición física y mental. ¿Has comido y dormido lo suficiente? ¿Entrenaste duro el día anterior? ¿Acaso hay otros elementos que te preocupen?

El tipo de actividad que te ocupe tiene asimismo un impacto importante en tu concentración. Si tienes que hacer frente a tareas demasiado simples, es posible que la falta de desafío que éstas planteen haga disminuir tu motivación. Consecuencias: no logras darlo todo porque tu cerebro no esté suficientemente activo. En el caso de que la labor que debas realizar sea tan complicada que te abrume, tampoco podrás darlo todo y tu concentración decrecerá.

Los valores situados entre el estímulo cerebral excesivo e insuficiente son aquellos en los que tu concentración alcanza sus niveles máximos. Tu cerebro se ve entonces sometido a un grado de esfuerzo apropiado, lo que le permite desplegar todo su potencial. Si trabajas con el estímulo cerebral adecuado/necesario/correcto, no te faltará la motivación.

 

 

Aprende a mejorar tu concentración con estos 22 consejos

¿Crees que tienes problemas de concentración, pero has aprendido a vivir con ello? Eso no tiene por qué ser así, ya que es posible aprender a mejorar tu concentración. ¿O quizá quieres simplemente mejorar tu rendimiento cerebral ejercitando tu capacidad de concentración?

Poco importa lo que te hayas propuesto, aquí encontrarás los mejores consejos, técnicas y métodos para incrementar tu concentración.

Soluciones rápidas

Gracias a las soluciones rápidas podrás mejorar tu concentración en cuestión de minutos. Basta con que elimines los pequeños elementos que te distraigan.

  • El aire fresco le aporta oxígeno a tu cerebro.
  • La temperatura ambiente adecuada es imprescindible para no distraerse.
  • La luz del día trasmite al cerebro la señal necesaria para que no te duermas.
  • El color y el brillo de la pantalla del ordenador correctos relajan tus ojos y te permiten mantener la concentración durante más tiempo. 
  • Elimina las fuentes de ruido con auriculares y tapones para los oídos. 
  • Haz pausas con regularidad.
  • Ser multitareas es cosa del pasado.
  • Alterna de cuando en cuando tus lugares de trabajo.
  • El smartphone no debe tener cabida en tu lugar de trabajo.
  • Trabaja estando de pie.
  • Escucha música que te ayude a concentrarte.
  • Organiza los descansos con cabeza.
  • Realiza ejercicios cortos de estiramiento de vez en cuando o durante las pausas.
©Mariyana M

Trucos cotidianos para una mayor concentración

Además de las soluciones rápidas, puedes recurrir a los trucos cotidianos siguientes para mejorar todavía más tu concentración. Una de las maneras más fáciles de lograrlo consiste en adaptar tu capacidad de concentración a tu estilo de vida.

1. Alimentación saludable 

Tu cerebro necesita nutrientes para poder funcionar a pleno rendimiento. De la misma manera que tus músculos, precisa de carbohidratos como fuente de energía. Esto no implica que debas comer un par de dulces si te falta la concentración.

Lo único que lograrías haciéndolo es elevar tu nivel de azúcar en sangre momentáneamente activándote y concentrándote unos minutos, para después caer a unos niveles de concentración menores a los que tenías antes de tomar los dulces. Es mucho más recomendable comer frutos secos, frutas o bayas porque, aunque tus niveles de azúcar aumenten lentamente, lo harán de forma prolongada, permitiéndote así mantenerte concentrado durante más tiempo.

2. Duerme suficientes horas 

Dormir lo suficiente ayuda a tu cerebro a rellenar sus reservas de energía y a procesar todo lo que has vivido a lo largo del día. ¿No sabes cuántas horas de sueño necesitas? Por desgracia no existe una respuesta válida a esta pregunta para todo el mundo. Por ello te recomendamos que pruebes a dormir

3. Bebe suficientes líquidos 

Tu cuerpo está compuesto hasta casi en un 70 % de agua. Si bebes demasiado poco, tu cuerpo reaccionará en casos extremos deshidratándose. Antes de llegar a ese extremo puede ocurrir que ya no puedas concentrarte tan bien.

Además del agua, las bebidas isotónicas como el agua de coco son muy beneficiosas para tu organismo. Sabe mejor que el agua y contiene además vitaminas.

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4. La planificación lo es todo 

Con la planificación adecuada te resultará más fácil centrarte en tus tareas, ya que así sabrás siempre lo que debes hacer y cuánto tiempo necesitas para hacerlo. Esto aumenta tu productividad y, en regla general, tu concentración.

Mejora tu concentración con los ejercicios apropiados

¿Sabías que tu capacidad de atención decrece considerablemente después de los primeros 20 minutos?

Existen ejercicios con los que puedes mejorar tu concentración. Para poder llevarlos a cabo necesitarás sin embargo tiempo y paciencia, ya que los ejercicios que te proponemos a continuación deberán ser realizados con regularidad si quieres que sean lo más efectivos posible. Se trata en el fondo de ejercitar tu capacidad de concentración como si de un músculo se tratara.

1. Pintar 

La pintura constituye un ejercicio sencillo que requiere aun así de toda nuestra concentración física y mental. Puedes por ejemplo colorear complicados mandalas concentrándote plenamente en ello.

©BraunS

2. Meditación 

La meditación te ayuda a relajarte mejor después de un duro día de trabajo. Meditar con regularidad aumenta considerablemente tu capacidad de concentración porque te sirve para aprender a dominar tus pensamientos deliberadamente. 

¿No sabes meditar? Échale entonces un vistazo al artículo en el que te explicamos cómo aprender a meditar.

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3. Cuenta tus pasos

Concéntrate en tus pasos cuando andes. Parece ser una actividad fácil, pero te servirá para aprender a centrar tus pensamientos en una sola cosa. Si lo practicas con regularidad, te resultará muy útil para mejorar tu concentración.

4. Adivinanzas

Las adivinanzas requieren de ti una máxima concentración, ya que deberás emplearte a fondo para encontrar la respuesta. Las adivinanzas son por lo tanto idóneas para mejorar tu concentración.

5. Técnicas activas de relajación 

Además de la meditación, existe una gran cantidad de técnicas y métodos de relajación entre los que se cuentan el entrenamiento autógeno y la relajación muscular progresiva que te ayudarán a calmar tu cuerpo y tu mente y a llevar tus pensamientos por el camino adecuado.

Causas de la falta de concentración y soluciones

Si te falta la concentración o tienes problemas para concentrarte, no podrás invertir toda tu energía en la tarea que te ocupa. Estos problemas de concentración pueden deberse por factores de distracción tanto internos como externos. Sigue leyendo para descubrir cuáles son.

Factores externos

¿Te desconcentras con todo lo que te rodea, aunque necesites concentrarte en una tarea importante? Limpiar de repente el piso, volver a mirar el móvil o una visita inesperada son los factores de distracción más habituales. 

1. Limpia el piso 

Antes de ponerte a trabajar, asegúrate de que todos los objetos que te rodean están en su sitio. Tampoco se trata de limpiar el piso como si fueran a venir los suegros, pero sí de que recojas todos aquellos objetos que pueden desconcentrarte de la tarea que te ocupa.

2. Acaba con las distracciones del smartphone 

Aunque pongas el móvil en silencio o en modo avión, el riesgo de distracción seguirá existiendo ya que, si debes concentrarte en no usar el smartphone, estarás malgastando la energía necesaria para llevar a cabo tus tareas.

Aunque mires tu smartphone solo 1 minuto, tu concentración decrecerá considerablemente y te resultará volver al nivel de concentración precedente. Por ello es recomendable que te deshagas de todos los elementos de distracción.

Deja por ejemplo tu smartphone en el coche o apágalo y mételo en tu buzón. Si lo haces, te resultará mucho más complicado consultar tu móvil “de vez en cuando”. 

3. Aprende a gestionar las visitas inesperadas

Aunque las visitas inesperadas de amigos y familiares tengan buena intención, pueden resultar muy perjudiciales si te pillan haciendo algo importante. Si les invitas entrar por simpatía, lo más probable es que no logres hacer nada durante el resto del día. 

Agradéceles su inesperada visita, pero diles con sinceridad que no tienes tiempo. También puedes apagar el móvil y desenchufar el telefonillo si quieres asegurarte de que nadie te interrumpa. 

Como seguramente has podido comprobar, los factores de distracción externos son relativamente fáciles de controlar. En el caso de los factores de distracción internos, la cosa es más complicada como podrás ver a continuación.

Factores de distracción internos

Estos factores de distracción provienen, en contraposición a los externos, de uno mismo. Suelen tener causas tanto psíquicas como emocionales.

©PeopleImages

1. Problemas emocionales 

Los problemas emocionales suelen estar relacionados con conflictos con tus amigos, familiares o con tu pareja. Es lógico que estos problemas te afecten, pero deberías tratar de enfrentarte a ellos cuanto antes para reducir su potencial de distracción.

2. Estrés psíquico

¿Padeces estrés psíquico? Esto puede tener una influencia particularmente importante en tu capacidad de concentración. El estrés en el trabajo o las labores frustrantes son una garantía de distracción.

¿Tienes la impresión de no poder lidiar más con ello? En caso de duda, consulta a un médico que pueda ayudarte.

3. Problemas de concentración por falta de costumbre 

Tus problemas de concentración pueden tener una causa mucho más simple: la falta de costumbre. En lugar de concentrarte, dejas vagar tus pensamientos continuamente. Haz ejercicios de concentración para combatir este hábito.

4. Falta de motivación 

Este problema te recuerde seguramente a tus tiempos en el colegio. Tienes que hacer unos deberes que no te apetecen en absoluto. Es lógico que te resulte más complicado concentrarte en tareas de escaso interés.

Trata en ese caso de modificar la manera en que percibes la tarea y dale un sentido más elevado. ¿Para qué son necesarias tus habilidades para ese trabajo? ¿Qué partido puedes sacarle? Cuanto más sentido le veas a la tarea, más fácil te resultará llevarla a cabo.

Conclusiones

  • La capacidad de concentración puede ser ejercitada.
  • Puedes mejorar tu capacidad de concentración realizando diferentes ejercicios.
  • Las soluciones rápidas pueden mejorar tu concentración de forma inmediata.
  • La capacidad de concentración depende de cómo sea tu jornada.
  • La falta de concentración depende de factores tanto externos como internos.
Fuentes del artículo
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