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Coles de Bruselas: origen, valor nutricional y recetas

Redactora de contenidos y entrenadora fitness
Lisa es, además de periodista cualificada, coach de fitness y meditación. En los últimos años ha trabajado para diversas publicaciones en el ámbito de la salud (física y mental), el lifestyle y el fitness, publicando gran cantidad de artículos sobre estos temas.

¿Eres de los que odian las coles de Bruselas? Entonces sentimos decirte que te estás perdiendo todos sus beneficios. Estas pequeñas coles de color verde y sabor ligeramente amargo son ricas en vitaminas y fibra. Además, también son perfectas para muchas recetas. Sigue leyendo si quieres descubrir todo lo que te puede ofrecer esta verdura tan interesante.

¿Qué son las coles de Bruselas?

Las coles de Bruselas son una verdura de otoño e invierno que, como el resto de variedades de coles, pertenecen a la familia de las crucíferas. Ocupa una posición especial en esta familia: mientras que sus hermanas, como la coliflor, la col blanca y la lombarda, tienen una sola cabeza, las coles de Bruselas crecen en cogollos pequeños alrededor de un tallo. Estos cogollos tienen hasta 5 centímetros de diámetro y están formados por muchas hojas de col verde que se encuentran muy juntas.

El nombre “coles de Bruselas” se debe a que originalmente, en el siglo XIX, se cultivaban cerca de esa ciudad, donde se conocían como “Choux de Bruxelles”. Desde ahí se popularizaron al resto de Europa y a Estados Unidos.

¿A qué saben las coles de Bruselas?

Las coles de Bruselas tienen un sabor algo dulzón, pero con un fondo ligeramente amargo. Cuando se cuecen, tienen una consistencia cremosa que, junto con su fuerte olor, las convierten en una verdura muy popular en otoño e invierno.

Origen y temporada

Aunque son originarias de Bélgica, ahora se cultivan en toda Europa. Las que puedes encontrar en los supermercados suelen proceder de los Países Bajos o de Francia. Si tienes tu propio huerto, incluso puedes animarte a cultivarlas tú mismo.

Las variedades tempranas de las coles de Bruselas se pueden cosechar a partir de septiembre, aunque la temporada principal va de noviembre a enero. La planta puede soportar temperaturas de hasta -10 °C. Cuanto más frío sea el ambiente en el que crecen las coles de Bruselas, mayor será su contenido de azúcar. Esto quiere decir que si el invierno es muy frío, tendrán un sabor todavía más dulce. Las coles de Bruselas se pueden encontrar en supermercados durante todo el año, tanto frescas en temporada como en su versión congelada.

Valor nutricional y propiedades de las coles de Bruselas

Las coles de Bruselas son ricas en fibra y proteínas, y, además, apenas contienen grasas e hidratos de carbono. También tienen un alto contenido en vitaminas, especialmente de vitamina C. Unos 100 gramos de coles de Bruselas cubren aproximadamente las necesidades diarias de vitamina C de un adulto. Por último, esta verdura también contiene muchas vitaminas del grupo B, ácido fólico y minerales como el zinc, el hierro, el calcio, el potasio y el magnesio.

¿Quieres comer sano? Aquí puedes leer más sobre lo que son los micronutrientes.

100 gramos de coles de Bruselas contienen:

Calorías 44 kCal
Proteína 4,5 g
Grasas 0,3 g
Carbohidratos 3,3 g
Fibra 4,3 g

 

Dónde comprar y cómo conservar y preparar las coles de Bruselas

Aquí te dejamos algunos consejos para comprar, conservar y preparar las coles de Bruselas:

#1 Compra

Cuando compres coles de Bruselas, debes prestar atención a algunos detalles. Así puedes descubrir si la col es fresca:

  • Los cogollos están bien cerrados y las hojas no se caen.
  • Las hojas son de color verde y no tienen ninguna parte amarilla.
  • Están duras y no ceden a la presión.
  • Al cortar las coles de Bruselas en casa, la parte por donde las cortas debe estar blanca y lisa.

#2 Almacenamiento

Si compras coles de Bruselas frescas, las puedes guardar en el cajón de las verduras de la nevera, donde se conservan hasta cinco días. Antes de guardarlas, es mejor envolverlas sin lavar en un paño húmedo.

Importante: No las guardes junto con manzanas o tomates, ya que solo conseguirás que se echen a perder más rápidamente.

Las coles de Bruselas también se pueden congelar sin problema. Sin embargo, es posible que se queden más blandas. No obstante, congelarlas es una buena manera de tenerlas siempre a mano. Antes de meterlas en el congelador, lávalas, cuécelas durante unos cuatro o cinco minutos, escúrrelas y, una vez que se hayan enfriado, ponlas en una bolsa y al congelador.

Consejo: Si quieres comer coles de Bruselas que hayas congelado, sácalas del congelador y échalas inmediatamente en agua caliente. Si se descongelan, se quedarán con una textura un tanto extraña.

#3 Preparación

Preparar las colas de Bruselas es muy sencillo. Solo tienes que seguir estos pasos:

  • Retira la última capa de cada cogollo.
  • Corta el tallo y deja solo 0,5 o 1 cm.
  • Lava las coles y escúrrelas.
  • Cuécelas durante cuatro o cinco minutos. Recuerda que deben seguir estando firmes al morderlas.

Consejo: Si añades un poco de azúcar o caldo de verduras al agua donde vas a cocer las coles, tendrán un sabor menos amargo.

Las coles de Bruselas son una excelente guarnición para pescados como el salmón y la carne de ave o de caza. Los vegetarianos y veganos pueden cocinarlas al horno, gratinadas, al curry o añadirlas a la pasta. También se puede hacer un puré muy bueno con las colas de Bruselas. Como puedes ver, valen para todo. ¿Necesitas algo de inspiración? Aquí te dejamos algunas recetas:

Recetas con coles de Bruselas

Buddha bowl vegano 

Ningún invierno está completo sin nuestro Buddha Bowl vegano, repleto de verduras muy ricas: desde las coles de Bruselas hasta los guisantes, pasando por el brócoli y la lombarda, este bol incluye todas las verduras de la temporada más fría del año. Terminamos el plato con unas semillas de granada y nuestro hummus de remolacha, que no puede estar más rico. Aquí tienes la receta completa.

Salmón al horno con costra proteica

El salmón es rico en grasas saludables y proteínas. Junto con las crujientes coles de Bruselas, forman el combo perfecto. Lo más especial de esta receta es la corteza que le añadimos al salmón, hecha con nuestros copos de proteína. No hay mejor manera de incluir más proteínas en tu dieta.

Lachs mit Proteinkruste
©foodspring

Pollo con verduras al horno

Esta colorida receta de verduras al horno con pollo tiene de todo: te aporta grasas saludables, una buena ración de proteínas y carbohidratos complejos, y su sabor es increíble. Y lo mejor es que todos los ingredientes van al horno al mismo tiempo, por lo que te ahorras mucho tiempo.

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©foodspring

Consejo: ¿No quieres añadir carne al plato? Entonces, sustituye el pollo por tofu.

¿Quieres más recetas para el otoño y el invierno? Haz clic aquí para ver nuestra colección de recetas. Tenemos más de 300, tanto clásicas como modernas.

Conclusiones

  • Las coles de Bruselas crecen en pequeños cogollos alrededor de un tallo.
  • Tienen un sabor algo dulce, con un toque amargo. Cuando están bien cocinadas, tienen una consistencia cremosa.
  • Se cosechan en otoño e invierno, principalmente de noviembre a enero.
  • Las coles de Bruselas pueden conservarse en el frigorífico hasta cinco días.
  • No se deben comer crudas, pero solo se necesitan cinco minutos para cocerlas o también las puedes congelar.
  • Las coles de Bruselas son perfectas como ingrediente para muchos platos. Se pueden preparar con pasta, como puré o como acompañamiento para platos de pescado o carne.
Fuentes del artículo
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