19 consejos para una vida saludable sin restricciones

Llevar un estilo de vida saludable no implica necesariamente que debas prescindir de las cosas que más te gustan. Mientras cuides de tu salud siguiendo los consejos que te proponemos a continuación, podrás disfrutar de tus comidas favoritas sin sentirte culpable. 

Índice 

  1. ¿Qué significa llevar una vida saludable?
  2. Vida saludable y alimentación adecuada
  3. Vida saludable y ejercicio
  4. Vida saludable y relajación
  5. Lleva una vida saludable sin restricciones
  6. Conclusiones

1. ¿Qué significa llevar una vida saludable?

La salud tiene muchos significados que van mucho más allá de ser lo opuesto a la enfermedad. Está estrechamente relacionada con la calidad de vida. Para tener una vida saludable, deberás cuidar tanto de tu cuerpo como de tu mente. 

Los factores que influyen en el hecho de tener una vida saludable son innumerables. Si modificas tu alimentación, empiezas a tener un estilo de vida más activo o cambias tu mentalidad, podrás tener una existencia más relajada a pesar del estrés inherente a nuestro estilo de vida.

2. Lleva una vida saludable con la alimentación adecuada

1. Bebe suficiente agua

El agua es nuestro elixir de la vida por excelencia. Puedes pasar días sin comer, pero con 3 días sin beber bastará para que nuestro cuerpo se quede completamente seco. El cuerpo necesita cierta cantidad de agua para desempeñar muchas funciones entre las que se cuenta el garantizar un flujo sanguíneo normalizado. 

El agua participa en prácticamente todas las funciones corporales importantes. Entre éstas se cuentan la producción de nuevos tejidos como la piel, el cabello o los músculos, la excreción de sustancias tóxicas del organismo o simplemente el enfriamiento del cuerpo gracias a la producción de sudor. 

Tu cuerpo necesita suficiente líquido para que las funciones mencionadas precedentemente y muchas otras puedan desarrollarse con normalidad. La cantidad de agua que necesita tu cuerpo depende de factores como tu peso y estatura, tu estilo de vida o tu alimentación. Pulsa en el siguiente enlace si consideras que no bebes suficiente agua.

Cómo beber más agua
©elenaleonova

2. Sigue una dieta equilibrada en lugar de pasar hambre

El hecho de que quieras llevar un estilo de vida saludable no implica en absoluto que debas privarte de determinadas comidas. En ciertas dietas, hay alimentos que están completamente proscritos mientras que en otras, algunos nutrientes se ven incluso demonizados.

Tu cuerpo necesita no obstante grasas, carbohidratos y proteínas. Si añades diferentes frutas y verduras a la ecuación, además estarás aportándole a tu cuerpo vitaminas, minerales y fibra alimentaria de calidad.

Consejo de la redacción: ¿quieres llevar una dieta más variada, pero te faltan las ideas? ¡Déjate entonces inspirar por nuestras deliciosas recetas saludables!

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3. Evita los alimentos procesados

Los alimentos procesados están por regla general repletos de aromas artificiales, potenciadores del sabor y otros aditivos poco naturales. Los potenciadores del sabor son los principales responsables de que nos cueste parar de comer.

4. Come tan poca comida rápida como puedas

La comida rápida ha sido evidentemente procesada y suele además contener una gran cantidad de ácidos grasos trans no saludables. Estos ácidos grasos son un tipo de grasa cuya estructura se modifica cuando se calientan y pueden ser cancerígenos. Este tipo de comida contiene además demasiados carbohidratos vacíos que elevarán considerablemente tu consumo de calorías sin aportar un gran valor nutricional a tu cuerpo.

5. Tómate tu tiempo para comer

Nos pasamos la vida corriendo de un lado para otro: a la oficina, al restaurante a la hora de comer, a la cita del dentista… Si sales a comer un menú del día en el restaurante de la esquina, lo más probable es que cuando te sirvan la comida no te quede casi tiempo para comer y te veas obligado a engullir lo que has pedido. Al llegar a casa después de una larga jornada laboral, nos suele faltar la motivación para pasar mucho tiempo cocinando y al día siguiente nos vemos nuevamente obligados a comer fuera.

©BraunS

No es por lo tanto de extrañar que muchas personas padezcan trastornos gastrointestinales relacionados con el estrés. Planea para evitarlo tus comidas de modo que puedas comer con tranquilidad. Cocina en tus días libres para el resto de la semana y deja el desayuno preparado antes de acostarte para ganar tiempo y poder así disfrutar de tus comidas sin estrés.

6. Evita los azúcares refinados

En contraposición al azúcar de las frutas y verduras, el azúcar refinado no ofrece ningún beneficio para nuestro cuerpo ya que no contiene ni vitaminas ni fibras alimentarias. Este tipo de azúcar eleva y baja además nuestros niveles de insulina en sangre muy rápidamente, lo que contribuye a la aparición de ataques de hambre y a las consecuentes subidas de peso.

7. Ayuna de vez en cuando

¿Piensas que ayunar no es saludable? Si lo haces correctamente, te convencerás de lo contrario. Haciendo un día de ayuno controlado de vez en cuando, tu cuerpo aprenderá a recurrir a sus reservas de emergencia con más eficacia.

8. Evita el alcohol y el tabaco

Por muy sabido que sea, no podemos dejar de mencionarlo: el alcohol y el tabaco no aportan ningún beneficio a la salud. Mientras que el tabaquismo puede producir cáncer de pulmón; el alcohol contiene, como el azúcar refinado y los alimentos procesados, una gran cantidad de carbohidratos vacíos.

3. Vida saludable y ejercicio

9. Lleva una vida más activa

Integrar más ejercicio en tu vida diaria no requiere de casi esfuerzo: ve al trabajo en bici en lugar de coger el coche, sube por las escaleras en vez de utilizar el ascensor o date un paseo de vez en cuando.

De ese modo estarás quemando muchas calorías mientras ejercitas tu musculatura. También mejorarás tu circulación sanguínea y, si practicas algún deporte al aire libre, fortalecerás tus defensas.

10. Fortalece tu musculatura con el entrenamiento de fuerza

El entrenamiento de fuerza no sirve únicamente para desarrollar tus músculos, ya que también contribuye a elevar tu quema de calorías. Al fortalecer tus músculos, éstos cumplen mejor su función de soporte y protección de las articulaciones. Si ejercitas por ejemplo los músculos de la espalda, las posibilidades de padecer dolores en esa zona del cuerpo disminuirán.

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11. Entrena tu resistencia

El entrenamiento de resistencia es también muy saludable ya que ejercitarás tu sistema cardiovascular mientras quemas una gran cantidad de calorías. Sin embargo, si haces sesiones de resistencia demasiado largas, tus defensas bajarán y tu cuerpo tendrá que esforzarse todavía más para protegerse de las enfermedades.

12. Prueba el entrenamiento por intervalos

Otra alternativa saludable es la que ofrece entrenamiento por intervalos por su combinación del entrenamiento de fuerza y del de cardio. Al combinar las ventajas de ambos tipos de entrenamiento, fortalecerás tus músculos mientras mejoras tu resistencia gracias a las repeticiones rápidas y a las pausas cortas. Entre los entrenamientos por intervalos se cuentan el HIIT el tabata y, dependiendo de su extensión, el clásico entrenamiento en circuito.

13. Mantente en tu peso ideal

Estar en el peso ideal significa que tienes un IMC situado entre 18,5 y 24,9. Si todavía no conoces tu IMC, calcúlalo entonces fácilmente con nuestro body check gratuito.

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14. Hazte un chequeo médico de vez en cuando

Sabemos que a nadie le entusiasma ir al médico, pero es recomendable ir a hacerse un chequeo de vez en cuando. Hacerse por ejemplo un conteo sanguíneo cada dos o tres años es un buen comienzo.

4. Vida saludable y relajación

Además de la alimentación equilibrada y del estilo de vida activo, la relajación constituye un factor decisivo para tu salud. Encuentra la técnica de relajación que más se adapte a ti, ya que cada persona es diferente y lo que funciona para uno, puede no tener ningún efecto para ti.

Relájate meditando
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15. Duerme bien

¿Tus jornadas suelen estar repletas de compromisos y obligaciones? Si repartes tu tiempo entre el trabajo, el deporte y compromisos sociales frecuentes, lo más probable es que tus horas de sueño sean las principales damnificadas.

El descanso se hace todavía más necesario si haces deporte con frecuencia. Con ello no queremos decir que debas dormir obligatoriamente 8 horas al día. Hay personas que necesitan menos horas de sueño para descansar. Pulsa en el siguiente enlace para descubrir los beneficios del «rest day» para los deportistas.

Los beneficios del rest day

16. Ejercita tu atención

Los ejercicios de atención plena son perfectos para relajar tu cuerpo, pero sobre todo tu mente. Lo mejor de este tipo de ejercicios es que puedes llevarlos a cabo allá donde estés para poder afrontar así tu día a día de forma sosegada.

En lugar de pasarte el día pensando en todo lo que tienes que hacer, concéntrate en tus percepciones sensoriales. Escucha los sonidos que te rodean, siente el viento en tu piel o el aire que inhalas al respirar.

Presta atención a las cosas que suceden a tu alrededor centrándote por ejemplo en los sonidos y los olores sin valorarlos de ningún modo.

17. Respiración abdominal

Otro ejercicio de relajación eficaz es la respiración abdominal consciente. Cuando estamos estresados, nuestro volumen pulmonar aumenta porque respiramos profundamente con el pecho. Esto ocurre por desgracia con tanta frecuencia que muchos adultos olvidan cómo respirar profundamente con el abdomen.

Para volver a aprender la respiración abdominal, deberás acostarte bocarriba y observar tu respiración durante un par de minutos. Respira entonces profundamente unas cuantas veces y contempla cómo se mueven tu pecho y tu pared abdominal.

Trata entonces de controlar si respiras más con el pecho o con el abdomen. Al principio te costará acostumbrarte, pero con un poco de práctica podrás llevar a cabo esta técnica donde y cuando quieras.

18. Dedícate tiempo a ti mismo

Todo el mundo necesita dedicarse tiempo a sí mismo y tú no eres la excepción. Apaga tu móvil cuando quieras desconectar. Date un baño caliente, deja que te den un masaje, medita o haz cualquier cosa que te siente bien.

©vadimguzhva

19. Aprende nuevas técnicas de relajación

De la misma manera que deberás probar diferentes dietas y planes de entrenamiento hasta encontrar los que más te convengan, deberás practicar a diversas técnicas de relajación para descubrir cuál se adapta mejor a ti. Pulsa en el enlace siguiente para echarle un vistazo a nuestro artículo del Coach y déjate inspirar por las diversas técnicas de relajación que en él te proponemos.

Descubre más técnicas de relajación

5. Lleva una vida saludable sin restricciones

Llevar un estilo de vida saludable no significa que debas prescindir de todas las cosas que te gustan. Lo más importante es que no te fuerces a llevar a la práctica de golpe todos los consejos reunidos en este artículo. Resulta mucho más efectivo ir probándolos e integrándolos poco a poco en tu rutina para averiguar cuáles te convienen más.

No intentes dejar de fumar, de beber, ni de comer carne de la noche a la mañana y trata por el contrario de modificar tus hábitos uno por uno. También puedes ir reduciendo tu consumo de alcohol, de tabaco y de carne de forma paulatina.

6. Conclusiones

  • Para tener una vida saludable es necesario combinar una alimentación saludable con ejercicio y técnicas de relajación sanas.
  • Procura beber suficientes líquidos y alimentarte de forma equilibrada.
  • Evita las grasas trans y los alimentos procesados o azucarados.
  • Trata de tener un estilo de vida activo.
  • Tanto el deporte de fuerza como el de resistencia tienen efectos muy positivos para nuestra salud.
  • El HIIT combina los beneficios del entrenamiento de fuerza y del de resistencia.
  • Con las técnicas de relajación que más te convengan podrás combatir mejor el estrés para llevar así una vida más saludable.

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