Cómo sobrevivir a un gimnasio lleno (sobre todo en enero)

Un gimnasio lleno puede tirarte para atrás, si no sabes cómo adaptarte.
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©Eugenio Marongiu

Muy bien. Ok. Estamos en los primeros días de enero y has decidido apuntarte a un gimnasio. O estás de vuelta después de las vacaciones. O nunca has dejado de entrenar. El caso es que acaba de comenzar el año y aquí estás; en la puerta del gym. Con tus shorts y tus zapatillas puestas, tu bolsa preparada y toda la motivación del mundo para ponerte más fuerte que Hulk Hogan en WrestleMania 18. ¡Pues espera! No vayas tan rápido, porque los gimnasios en enero están abarrotados, absolutamente llenos de gente. Son espacios tan saturados que funcionan como un ecosistema muy particular en el que conviven elementos de todo tipo. Desde los inexpertos novatos que pisan un gimnasio por primera vez, a los ruidosos powerlifters, pasando por la clase de zumba y sin olvidar a los intensos del CrossFit ocupando medio gimnasio con sus neumáticos y demás artilugios. ¡Aquí no falta nadie! Tampoco tú. Así que si quieres sobrevivir y completar tu rutina de entrenamiento con éxito, vas a necesitar tener algunas cosas en cuenta.

Instinto de supervivencia

Lo fundamental para sobrevivir en esta jungla de balones medicinales, discos, mancuernas y bebidas energéticas, es que lleves siempre una toalla de mano contigo. Sí, algo tan sencillo como una toalla hará tu vida en un gym abarrotado mucho más fácil. Primero, por tu propia higiene personal, ya que podrás limpiarte el sudor y colocarla sobre las superficies para mantenerlas limpias. Pero es que además, una toalla puede tener una función de defensa de la propiedad. Bueno, no de tu propiedad exactamente, pero sí para que puedas usar las máquinas sin que nadie te moleste. ¿Cómo? Muy sencillo. Coloca la toalla sobre la máquina o en el espacio que vayas a utilizar y evitarás que otra persona te quite el sitio. Si alguien ve tu toalla en una máquina, rápidamente pasará a otra opción, o te pedirá amablemente si os podéis turnar. En este caso, no hay problema. Compórtate y dale la oportunidad de alternar series contigo.

Y lo mismo en el caso contrario. A no ser que veas a más de dos personas que ya se están turnando para usar un determinado material, siempre puedes acercarte y pedir con educación si se puede alternar contigo. Conseguirás un entrenamiento mucho más fluido que si tuvieras que esperar turno y, quien sabe, puede que también hagas un nuevo amigo o amiga.

Otra opción que tienes para encontrar tu espacio es llevar unas mancuernas a una zona menos transitada y hacer allí tus ejercicios (aquí tienes una rutina perfecta). Todo dependerá de cómo esté de gente el gym, pero es posible que puedas encontrar una esquina solitaria esperándote. No es seguro que vayas a tener la misma suerte en la zona de cardio. Estamos en enero y la gente está como loca por sudar los excesos de la Navidad. Así pues, te va a tocar ser flexible y adaptarte. Si eres de los que hace cardio antes de hacer pesas, lo mismo te toca cambiar el orden, y viceversa.

©skynesher

Qué no debes hacer en un gimnasio lleno

Superseries: Si el gimnasio está lleno y pretendes hacer tu rutina de superseries, mejor que vayas cambiando de idea. Porque lo más probable si lo intentas, es que cuando termines con un ejercicio y vayas corriendo a otra máquina, ya la esté usando alguien. Y con todo el derecho. No estaba en tus planes, es cierto, pero mejor saber adaptarte que terminar frustrado y sin poder completar un entrenamiento en condiciones. Si sabes que enero es un mes complicado y hay mucha más gente de lo habitual, programa tu entrenamiento de otra manera: ejercicios de aislamiento, menos variantes de peso, ejercicios con la misma barra y los mismos discos…

Un programa estricto: Prepárate para ver muchas máquinas ocupadas, así que es el momento de probar nuevos ejercicios y usar más mancuernas. Y, sobre todo, como con las superseries, ser flexible y saber adaptarte a la situación. Es posible que vayas al gimnasio pensando en entrenar pecho y biceps y tengas que hacer espalda. Tal vez sea un buen momento para empezar a usar esas kettlebells que coleccionan polvo en una esquina. Sea como sea, se fuerte y aguanta. La situación no será eterna. De hecho, el 22% de las personas que se apuntan por primera vez a un gimnasio, han abandonado a los 6 meses, tal y como informa la Global Health Fitness Association en una encuesta.

Unos cuantos consejos rápidos: 

– Ofrécete a llevar un café a la persona de recepción el próximo día que vayas al gimnasio. Cuando le lleves la bebida, pregúntale casualmente a qué hora hay menos gente.

– Si vas a la piscina, ve 20 minutos antes de la hora. La gente suele ir a la piscina a la hora en punto y, si lo haces bien, no tendrás que esperar para coger sitio.

– Si las pesas escasean, tira de creatividad. Muchos movimientos con mancuernas se pueden hacer con discos de pesas.

– Busca variaciones con la equipación disponible. Prueba a usar una barra, coloca un extremo en una esquina y sujétalo con un par de sacos de arena o peso. Añade pesas al otro extremo y empieza a levantar. Es el perfecto para brazos y espalda

– No pasa nada por abandonar. Lo sabemos, un consejo de locos, ¿verdad? Pero si realmente no puedes moverte y te estás frustrando, opta por salir a correr o a montar en bici, haz un entrenamiento de peso corporal (aquí tenemos uno estupendo) y vive para luchar otro día.

Para saber más sobre este tema en foodspring: 

Fuentes del artículo

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